Has sido tú quien me sacó de mi propia prisión,
quien me dió valor y el aliento para seguir,
quien me ha dicho las cosas más dulces,
quien me despertó de mi pesadilla.

Has sido tú quien me liberó de mi pasado,
quien me enseñó nuevas y mejores formas de amar,
quien me hizo saber que es la entrega total
quien me llevó de la mano al cielo.

Has sido tú a quien aprendí a amar,
quien me enseñó el valor de una palabra,
quien me demostré el poder de una caricia,
quien me dió a conocer el sabor del amor.

Has sido tú quien me aleja ahora,
quien ahora se lleva consigo mi aliento,
quien ahora ha destrozado mi alma,
quien ahora se atreve a aniquilar mi corazón.

Has sido tú el amor de mi vida,
has sido tanto y a la vez tan poco,
has sido el sabor agridulce de mi vida,
agrío ahora que no estás y dulce cuando llegaste.